INTRODUCCION

Dice el texto: “Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos”.

Esdras, sacerdote y escriba del pueblo de Israel preparo su corazón para la ley de Dios. En este mensaje veremos tres propósitos por los cuales también nosotros debemos preparar nuestro corazón tal como lo hizo este hombre de Dios llamado Esdras. ¿Cuáles son esos propósitos?

1. PARA INQUIRIRLA.

A. Inquirir significa: Indagar, o examinar cuidadosamente una cosa. (Dicc. Océano).

1. Algunas palabras sinónimas son: Averiguar, investigar y escudriñar. (Vox Dicc. de Sinónimos).

B. Inquirir en la ley de Dios fue un mandato dado al pueblo de Israel primero. 1 Crónicas 28:8.

C. Ahora nosotros que somos el Israel de Dios, (la iglesia) debemos inquirir en la ley de Dios y Cristo. ¿Para que?

1. Para conocer la verdad.

a. El ejemplo de Lucas. Lucas 1:1-4.

b. El conocer la verdad nos trae libertad espiritual.

c. El conocer la verdad, es lo que Dios quiere.

2. Para tener vida eterna. Juan 5:39.

a. La NVI traduce así: “Ustedes estudian con dirigencia las Escrituras porque piensan que en ellas hallan la vida eterna ¡Y son ellas las que dan testimonio a mi favor!

b. La Escritura no solo debe ser leída sino escudriñada. No es lo mismo leer que estudiar:

Un ocupado psiquiatra de la ciudad de Nueva York que siempre tenía una Biblia en su escritorio. Algo sorprendido al ver esto, un cliente le preguntó:¿Ud. un psiquiatra, lee la Biblia? “No solo la leo sino que la estudio. Luego agregó: Si la gente absorbiera su mensaje muchos psiquiatras se quedarían sin trabajo” . Para aclarar su punto, el doctor dijo que si los clientes que están plagados de culpa leyeran la parábola del hijo prodigo y su padre perdonar en Lucas 15, pudieran encontrar la llave a la sanidad. Leer e inquirir la palabra de Dios nos trae grandes beneficios.
Alguien dijo también: “Muchos libros pueden informarte, pero solo la Biblia puede trasformarte, y abrir la Biblia puede en realidad abrirte los ojos”

3. Para ver si las cosas son así.

El ejemplo de los hermanos de Berea. Hechos 17:11.

a. La Versión Popular dice: “Estos judíos eran de mejores de sentimientos que los de Tesalónica…”

b. Solicitud significa: Buena voluntad, buena disposición (W.E. Vine).

D. Hay que escudriñar la Sabiduría de Dios como a tesoros Proverbios 2:1-5.

1. Alguien escribió: “Los tesoros de la Biblia los encuentran solo aquéllos que excavan buscándolos.”

2. PARA CUMPLIRLA.

A. Este es otro propósito por el cual debemos preparar nuestro corazón, tal como lo hizo el sacerdote Esdras.

B. Dios siempre ha pedido a sus siervos la obediencia.

C. Dios pidió una y otra vez la obediencia de su pueblo Israel. Deuteronomio 26:16. 27:10.

D. Ahora a nosotros se nos ordena cumplir u obedecer la ley de Cristo. Gálatas 6:2.

E. Dios quiere que no solo seamos lectores, estudiantes y oidores de la Biblia, sino hacedores de ella Santiago 1:19-22.

1. Santiago ejemplifica la enseñanza de oír la Palabra y no obedecerla así: Vers. 23, 24.

2. Es decir el que oye la palabra y no la hace, es semejante aquel hombre que se mira la cara en un espejo y ve va sin hacer las correcciones necesarias a su persona. No se saca ningún provecho solo verse en el espejo y no quitarse las manchas e impurezas del rostro. Así es asemejado el que oye pero no cumple.

3. En cambio el que oye la palabra para cumplirla es bienaventurado. Ver. 25.

4. El gran maestro también asemeja al que oye para obedecer como un hombre prudente que edifica su casa sobre la roca Mateo 7:24-27.

Un miembro de una iglesia dijo al predicador que iba a la tierra santa. Dijo que era su intención visitar el monte Sinaí: “De hecho dijo al predicador pienso escalar la cima de esa montaña, y leer los Diez mandamientos en voz alta cuando llegue allí”. Pensando que eso agradaría al predicador, se sorprendió al escuchar: ¿sabe qué? Se me ocurre algo incluso mejor. El hombre contestó; ¿Ah si? ¿Qué podría ser? El predicador le contesto, “en vez de viajar miles de kilómetros para leer los diez mandamientos en el monte Sinaí, ¿Por qué no te quedas en aquí en casa y los cumples? Dios quiere por supuesto que leamos su palabra, pero más importante, quiere que la obedezcamos”.

 

3. PARA ENSEÑARLA.

A. Este el tercer propósito por el cual debemos preparar nuestro corazón, como lo hizo Esdras.

B. Para que nosotros podamos enseñar la palabra de Dios, es preciso primero inquirirla y cumplirla.

1. Uno no puede enseñar lo que no ha leído ni estudiado de la palabra de Dios 1 Timoteo 4:13.

2. Uno no puede enseñar lo que no ha obedecido de la Palabra de Dios Romanos 2:21-23.

C. ¿Quiénes deben enseñar la palabra de Dios?

1. Los obispos, (ancianos o pastores) 1 Timoteo 5:17.

2. Los evangelistas, (predicadores) 2 Timoteo 2:24.

3. Las mujeres cristianas mayores a las más jóvenes Tito 2:3,4.

4. Las mujeres cristianas a los niños 2 Timoteo 3:14,15.

a. Seguramente ese conocimiento lo adquirió Timoteo por medio de su abuela Loida y su madre Eunice.

5. En fin a todo cristiano se le manda ser un maestro de la doctrina del Señor Hebreos 5:11, 12.

D. El enseñar es un gran privilegio, pero también es una gran responsabilidad. Esa responsabilidad se deja ver en 1 Timoteo 4:16.

1. El instructor debe ser cuidadoso de si mismo.

2. El instructor debe ser cuidadoso de la doctrina, (enseñanza).

3. Para salvación de el y de sus instruidos.

CONCLUSION:

1. Imitemos la buena actitud de Esdras, preparemos nuestro corazón para la ley de Dios, para inquirirla, para cumplirla y para enseñarla.

2. Nunca dudemos que si nos esforzamos por llevar a cabo estos tres propósitos para los cuales la Palabra de Dios fue escrita, seremos grandemente bendecidos por Dios en esta vida presente y en la venidera. Que Dios les bendiga.

Sermón por: Gabriel Puente F. * Cd. Jiménez, Chih.