¿Cómo pueden mantener su pureza en un mundo obsesionado con el pecado?

Nuestra cultura está obsesionada con el sexo ilícito. Jamás ha habido tanto acceso a la pornografía en las revistas, los videos, el cine y aun en la televisión.

El acto sexual fuera del matrimonio es el pecado de fornicación. ¿Cuáles son algunos principios bíblicos que pueden ayudar a los jóvenes cristianos a tener dominio propio y mantener su pureza frente a tanta tentación?

SUGERENCIAS EN BASE A PRINCIPIOS BIBLICOS.

1. Piense en las consecuencias feas de la fornicación. El joven que comete fornicación sufre mucho por sus pocos minutos de pecado:

a. Pierde para siempre su pureza. Aunque pida y reciba perdón de Dios, nunca puede volver al estado de inocencia y pureza que antes tenía.

b. Disminuye la relación especial del matrimonio. ¡Qué hermoso es cuando marido y mujer se conservan para sí mismos! Esta hermosura se mancha cuando un cónyuge tiene que confesar al otro, “no te esperé” o cuando una pareja ya habría tenido relaciones antes de hacer su pacto matrimonial.

c. Por muchos años lamentará su falta de dominio propio. Algunos me han dicho, “Ojalá que me hubiera conservado para mi esposa”, u, “Ojalá que hubiéramos esperado hasta el matrimonio”. A veces las indiscreciones sexuales antes del matrimonio llevan cicatrices emocionales por muchos años.

d. Corre riesgo de enfermedades sexuales o de embarazo. ¡Cuánta vergüenza y tristeza hay cuando el pecado se descubre así!

e. Mancha su relación para con Dios. Lo peor de todo es que el que comete fornicación, peca en contra de Dios Génesis 39:9.

2. Ocúpese en actividades sanas: Hay un proverbio inglés el cual dice, “la mente vacía es taller del diablo”. ¡Es verdad! Muchos jóvenes pecan cuando están como David antes de pecar con Betsabé, desocupados 2a Samuel 11:2. Los jóvenes que están ocupados en el servicio a Dios no se enredan tan fácilmente en la tentación. También es bueno dedicar mucho tiempo a los estudios, el trabajo y aun a pasatiempos sanos como el ejercicio y el deporte (si no hay conflicto con lo espiritual) ¡Estén ocupados!.

3. Huyan de la fornicación y las pasiones juveniles. 1a Corintios 6:18; 2a Timoteo 2:22. Huir no es “coquetear”. Si odiamos la fornicación aprendamos a alejarnos de revistas pornográficas, videos feos, programas indecentes y acciones que estimulan en forma no sana los deseos sexuales. Aunque no es pecado en sí ser tentado, el cristiano maduro aprende a tener “un pacto con sus ojos” Job 31:1 y no se fija en cosas indebidas.

4. Tener “reglas” en el noviazgo. Cuando jóvenes cristianos comienzan a andar de novios, conviene establecer algunas “reglas” en cuanto a los toques y las caricias. Algunos jóvenes han dicho algo así a sus novias: “Porque soy cristiano, no quiero ser tentado a hacer lo que no debo , y por lo tanto vamos a acordar ahora en no hacer más que tomar la mano” (o, un beso en la mejilla, etc.). Así al tener límites definidos a los toques y las caricias, los novios cristianos pueden evitar acciones que luego lamentarán.

5. Tenga paciencia y optimismo. Hay un tiempo para todo Eclesiastés 3:1-8. La juventud es tiempo para muchas actividades agradables pero no es para el sexo. La madurez implica el poder esperar y negarse de algunos placeres para tener mejores cosas luego. Si el joven cristiano busca a un compañero cristiano con diligencia pero con paciencia, este tiempo llega. Y ¡cuán dulce es cuando se espera a su esposa o su marido! Aun si no se encuentra su cónyuge, puede tener una vida feliz y significativa sirviendo a otros.

El joven cristiano puede superar las tentaciones y así gozar de grandes bendiciones al aplicar estos principios bíblicos en su vida. Que tu vida sea santa, en toda vuestra manera de vivir 1a. Pedro 1:15.

Advertisement